España ofrece opciones de financiación, tanto para compradores residentes en el país, como para no residentes.
Aquí te ofrecemos conceptos clave que te ayudarán a entender el panorama de las hipotecas.
España ofrece un sistema hipotecario sólido y competitivo, tanto para compradores residentes como para no residentes, lo que convierte al país en un destino especialmente atractivo para la inversión inmobiliaria y la compra de segunda residencia. A continuación, te explicamos cómo funciona:
Financiación para residentes
Para compradores residentes fiscales en España, los bancos suelen ofrecer condiciones más favorables. La financiación puede alcanzar hasta el 80 % del menor valor entre el precio de compraventa y el valor de tasación, siendo habitual que el banco exija una antigüedad mínima de residencia, normalmente entre 1 y 2 años, dependiendo de la entidad.
El porcentaje final concedido depende del perfil del cliente: estabilidad laboral, ingresos, nivel de endeudamiento y ahorro previo.
En cuanto al plazo, las hipotecas pueden extenderse hasta 30 o 35 años, aunque siempre condicionadas a que el titular no supere una edad máxima, generalmente entre 65 y 70 años, al vencimiento del préstamo.
Financiación para extranjeros no residentes
Los compradores no residentes también pueden acceder a hipotecas en España, aunque con condiciones más conservadoras por parte de las entidades financieras.
La financiación suele limitarse a un 60–70 % del menor valor entre tasación y precio de compra y los tipos de interés suelen ser más elevados, ya que el banco asume un mayor riesgo al tratarse de clientes sin residencia fiscal en España.
Las condiciones pueden variar según el país de origen del comprador, siendo más favorables para ciudadanos de la Unión Europea y países con sistemas financieros estables.
El plazo máximo también suele ser inferior al de los residentes y más estrictamente ligado a la edad del prestatario.
Tipos de interés en Europa frente a otros mercados
Un aspecto especialmente atractivo para compradores internacionales es que, históricamente, los tipos de interés hipotecarios en Europa han sido más bajos que en mercados como Estados Unidos o Canadá, incluso tras los recientes ciclos de subida. Esto ha favorecido que muchos inversores extranjeros consideren España como una opción financieramente competitiva.
Tipos de interés: variable, fijo o mixto
Antes de la crisis inmobiliaria de 2008, el tipo de interés variable era el más habitual en España, impulsado por un Euríbor (el principal índice de referencia de los préstamos en Europa) históricamente bajo. Sin embargo, las fuertes subidas posteriores cambiaron la percepción del riesgo.
Hoy en día, la opción más popular entre los compradores es optar por hipotecas a tipo fijo, que ofrecen estabilidad y previsibilidad. Por otro lado, el tipo mixto (fijo los primeros años y variable después) se ha convertido en una opción intermedia, mientras que, el tipo variable sigue existiendo, pero se elige con mayor cautela.
El papel de los brokers hipotecarios
Los brokers hipotecarios ofrecen un servicio especializado para analizar el perfil del cliente y encontrar las mejores condiciones disponibles en el mercado.
Estos profesionales pueden ser especialmente útiles para:
• Clientes cercanos a la edad límite que necesitan plazos más largos.
• Compradores que priorizan el tipo de interés más bajo.
• Inversores que desean eliminar o reducir penalizaciones por amortización anticipada.
• Extranjeros que no conocen en profundidad el sistema bancario español.
Si tu meta es comprar una vivienda en España, puedes revisar el artículo de nuestro blog ¿Cómo compro un vivienda en España si soy un extranjero? e informarte sobre los trámites básicos para llevar a cabo este proceso.
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